Si vives en Nueva York, quizás hayas notado un ligero olor a cloro en el agua del grifo. Esto se debe a que el cloro se usa comúnmente en el proceso de tratamiento del agua de la ciudad para desinfectar y eliminar bacterias dañinas. Pero ¿es seguro? ¿Y cómo afecta a tu salud y a tu vida diaria? Analicémoslo.
¿Por qué hay cloro en el agua de Nueva York?
El suministro de agua de la ciudad de Nueva York proviene de embalses protegidos en las cuencas hidrográficas de Catskill, Delaware y Croton. Si bien el agua es naturalmente de alta calidad, se somete a un tratamiento antes de llegar a su hogar. Se le añade cloro como desinfectante para eliminar bacterias, virus y otros patógenos, garantizando así la salubridad del agua durante su recorrido por kilómetros de tuberías.
¿Es seguro el cloro en el agua potable y en el agua de la ducha?
La Agencia de Protección Ambiental (EPA) regula los niveles de cloro en el agua potable, garantizando que se mantengan dentro de límites seguros. Si bien el cloro en sí mismo es generalmente seguro para el consumo en pequeñas cantidades, algunas personas son sensibles a él y pueden experimentar problemas como piel seca, irritación ocular y un sabor u olor desagradable. De igual manera, ducharse con agua clorada puede eliminar los aceites naturales de la piel y el cabello, lo que provoca sequedad e irritación, especialmente en personas con piel sensible o afecciones preexistentes como el eccema.
Efectos potenciales del cloro en la salud
Si bien el cloro es eficaz para desinfectar el agua, también puede reaccionar con materia orgánica y formar subproductos de la desinfección (SPD), como los trihalometanos (THM), que se han relacionado con riesgos para la salud a largo plazo. Diversos estudios sugieren que la exposición prolongada a altos niveles de SPD puede aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer y problemas reproductivos. Sin embargo, las plantas de tratamiento de agua de la ciudad de Nueva York monitorean y controlan estos subproductos para mantenerlos dentro de los niveles aprobados por la EPA.
Cómo reducir el cloro en el agua
Si le preocupa el cloro en el agua del grifo, existen formas sencillas de reducir su presencia:
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Utilice un cabezal de ducha con filtro: el cloro puede eliminar los aceites naturales de la piel y el cabello, lo que produce sequedad e irritación.